Octubre 27, 2020

La mayoría de los grandes municipios malagueños cuentan con índices más elevados. El regidor anunció en el último pleno la congelación de este impuesto (que subió por primera vez en 2019 después de ocho años) para lo que queda de mandato, hasta 2023

El tipo impositivo del Impuesto de Bienes e Inmuebles (IBI) en Alhaurín de la Torre se mantiene por debajo de la mayoría de grandes municipios de la provincia de Málaga. Así lo aseguró en el último pleno de la Corporación el alcalde, Joaquín Villanova, donde anunció que este impuesto permanecerá congelado al menos hasta 2023, coincidiendo con el fin del actual mandato.

La Concejalía de Economía y Hacienda que dirige Abel Perea ha hecho pública una comparativa para desmentir los “rumores y desinformaciones” que se difunden especialmente en redes sociales. Concretamente, el tipo del IBI en Alhaurín de la Torre se sitúa en un 0,5950, por debajo de ayuntamientos como Antequera (0,6350), Alhaurín el Grande (0,6500), Benalmádena (0,6500), Marbella (0,6550), Coín (0,6600), Estepona (0,6620), Vélez-Málaga (0,7000), Torremolinos (0,7500), Cártama (0,7800) o Rincón de la Victoria (0,8000), y muy alejado del 0,9350 de Alozaina, el más alto de la provincia.

Eso significa que, para un inmueble con un valor de 76.147 euros (que es el valor catastral medio en el territorio malagueño), en Alhaurín de la Torre se pagan 30 euros menos de lo que se pagaría en Antequera, 42 euros menos que en Alhaurín el Grande, 50 euros menos que en Coín, 120 euros menos que en Torremolinos, 140 euros menos que en Cártama o 160 euros menos que en Rincón de la Victoria. Desde el equipo de gobierno insisten además que el tipo se incrementó ligeramente en 2019 (pasando del 0,556 al 0,595), mucho antes de la crisis del coronavirus y después de ocho años sin tocarse.

Concretamente, el IBI sufrió desde 2012 varias bajadas en el tipo de gravamen para amortiguar la fuerte subida catastral que se experimentó en toda España, después de que el Ministerio de Hacienda revisara los valores. De hecho, el índice de referencia actualmente se mantiene muy por debajo del 0,75 en el que estuvo fijado entre 2009 y 2012.

En el pasado pleno, Villanova aseguró que la congelación de impuestos hasta 2023 se extenderá al resto de tributos y tasas, a excepción de la del agua, cuyo último tramo de consumo habrá que revisar al alza para penalizar a quienes más gasto hagan. Hay que recordar que el Consistorio hizo un importante esfuerzo el año pasado para lograr hacer desaparecer la tasa de carruajes sin olvidar potenciar las inversiones y el gasto social, en numerosos programas, proyectos, ayudas y subvenciones.

El primer edil se mostró además partidario de solicitar al Ministerio de Hacienda que revise la estructura y composición del IBI, a fin de que, independientemente del valor catastral actual de cada vivienda, puedan medirse otras variables más relacionadas con la renta del contribuyente para favorecer a las personas con menor poder adquisitivo.